Futuro borroso. Silencio sepulcral. NingĂșn atisbo de esperanza a la vista para el Lucentum. Todo lo que se lee, se escucha o se percibe nos dirige hacia la tumba. Cuesta encontrar rendijas para la esperanza o el optimismo. Las cosas estĂĄn mal y hoy lo ha explicado de manera inmejorable Pedro Rojas en un recomendable artĂculo en el Diario La Verdad.
Mientras esperamos el fatal desenlace o el milagro de Ășltima hora lo cierto es que el club se enfrenta a su liquidaciĂłn en cuestiĂłn de horas, o dĂas, si nada lo remedia. No es por culpa de una mala gestiĂłn esta temporada, de hecho quizĂĄs haya sido el año en el que mejor se han equilibrado los gastos. Pero parece que ya es tarde. La metĂĄstasis que tiene el club parece que ya no responde a los tratamientos paliativos que se le han dado este año.
No es cuestiĂłn de bajar la cabeza y resignarnos a un final que nadie confirma pero para el que todos nos estĂĄn preparando, pero sabiendo la situaciĂłn que vive la entidad, las deudas que se arrastran, las malas gestiones del pasado y la mala situaciĂłn econĂłmica del paĂs, el resultado parece que es el peor posible.
El Lucentum lleva muchos años viviendo con el salvavidas de las administraciones siempre en la cintura, un salvavidas econĂłmico que siempre nos ha mantenido a flote a base de inyecciones de distinta Ăndole: ampliaciones de capital cubiertas por el Ayuntamiento, subvenciones permanentes, mediaciĂłn para la llegada de nuevos crĂ©ditos... Todo ello, sin preocuparse demasiado de que la gestiĂłn del club fuera mĂĄs coherente y que pudiera detener la generaciĂłn de una deuda que ha ido creciendo año tras año. Esa es la lacra del apoyo pĂșblico a los clubes profesionales. El problema no es el dar dinero, el problema es que se ha dado y no se ha supervisado la gestiĂłn de esos clubes. Ahora nos vamos a encontrar con el resultado. Vamos a ser cabezas de turco y ejemplo a seguir por otros clubes. Castigo ejemplar para el Lucentum.
Ademås, todo viene envuelto de un halo nebuloso que impide que sepamos realmente, blanco sobre negro, quién ha incumplido ahora y quién lo hizo en el pasado, quién ha gestionado mal, quién se responsabilizarå de algo. Mientras tanto, la afición sufre al ver que su equipo puede desaparecer mientras que nadie viene a explicar ni a decir nada.
No quiero dar por muerto al Lucentum antes de tiempo, ya llegarå el momento del pésame. Pero al menos me quedo con que esta temporada ha sido un "bonus" tremendo para un club que no merece el final al que nos estån llevando.
Durante todo el año, cada vez que alguien me preguntaba sobre si el club desaparecerĂa o no, si llegaba patrocinador o no... siempre respondĂa lo mismo: disfrutad de la Copa, disfrutemos de las victorias, disfrutemos de cada partido, disfrutemos de los Playoff... carpe diem.
OjalĂĄ que llegue un milagro y nos salve pero es que esta situaciĂłn se repite año tras año, lo que lastra al club para poder crecer. Si cada año estamos igual de quĂ© sirven los esfuerzos por reactivar a la masa social, si con toda esta situaciĂłn se retraen los efectos de un año que deberĂa haber servido de trampolĂn para volver a enganchar a la ciudad al basket.
Durante todo el año, cada vez que alguien me preguntaba sobre si el club desaparecerĂa o no, si llegaba patrocinador o no... siempre respondĂa lo mismo: disfrutad de la Copa, disfrutemos de las victorias, disfrutemos de cada partido, disfrutemos de los Playoff... carpe diem.
OjalĂĄ que llegue un milagro y nos salve pero es que esta situaciĂłn se repite año tras año, lo que lastra al club para poder crecer. Si cada año estamos igual de quĂ© sirven los esfuerzos por reactivar a la masa social, si con toda esta situaciĂłn se retraen los efectos de un año que deberĂa haber servido de trampolĂn para volver a enganchar a la ciudad al basket.

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